El Burgos CF atraviesa un momento muy positivo, reflejado en un rendimiento reciente sólido con tres victorias, un empate y solo una derrota en sus últimos cinco compromisos, una racha que confirma su buen estado competitivo. El triunfo más reciente por 1-0 frente al SD Eibar evidenció la fortaleza defensiva del equipo y su capacidad para aprovechar al máximo las ocasiones generadas. En este tramo, el conjunto burgalés ha marcado seis goles y apenas ha recibido dos, cifras que subrayan el equilibrio entre orden defensivo y eficacia ofensiva. Bajo la conducción de Ramis, el Burgos CF se consolida como un rival incómodo y competitivo, con una identidad clara y la confianza suficiente para plantarse con personalidad ante cualquier adversario sin dejarse intimidar.
El Valencia CF llega a este compromiso en medio de un tramo reciente irregular, reflejado en un balance de una victoria, dos empates y dos derrotas en sus últimos cinco partidos, una dinámica que ha impedido al equipo consolidar continuidad en su rendimiento. El empate 1-1 en casa frente al Elche CF en su presentación más reciente dejó sensaciones mixtas, aunque no oculta la capacidad ofensiva del conjunto, que ha logrado anotar nueve goles en ese periodo, demostrando recursos para generar peligro. Bajo la conducción de Carlos Corberán, el Valencia trabaja en recuperar regularidad y trasladar su calidad individual al funcionamiento colectivo. Además, el buen desempeño defensivo mostrado en la Copa del Rey, donde solo ha concedido un gol en sus últimos encuentros, refuerza la idea de que el equipo cuenta con las herramientas necesarias para competir con solidez y aspirar a un resultado positivo.
